La curiosa historia del primer rascacielos de madera

-¡No toque mi sueño de cristal con sus manos sucias! Esto es lo que dijo el dueño del que fue el rascacielos de MADERA más alto del mundo antes de ser demolido.

Aunque quizás no estás familiarizados con ello, los edificios de madera son habituales y los rascacielos también. Hoy os vamos a contar la historia de un rascacielos peculiar construido por un curioso empresario ruso y que en su día ostentó el mérito de ser el rascacielos de madera más alto del mundo.

El arquitecto de este peculiar edificio se llama Nikolai Sutyagin y la construcción empezó en 1992 en Arkhangelsk, en el noroeste de Rusia. La idea era hacer dos plantas. Pero comenzó a crecer y a crecer. Al final, las medidas fueron 44 metros de altura, 13 plantas en total con una especie de torreón como remate.

Cuandosalió de prisión ya no era millonario. Le echó valor y decidió seguir con el proyecto de su casa. Hizo tres pisos más. No fue suficiente para él. Siguió construyendo. Vivía en el primer piso con su mujer y sin calefacción, que no parece muy recomendable para el reuma en el invierno siberiano. Sin embargo, las autoridades se presentaron en su casa porque los vecinos se habían quejado.

El ayuntamiento de Arkhangelsk decidió que había que demoler el edificio por incumplir varias leyes y por el alto riesgo de incendio. Curiosamente, el primer intento de demolición fracasó porque se quiso hacer con un tractor y un cable. No pudo ser porque el cable se rompió y así lo cuenta esa noticia de un diario digital de la zona.

En 2007, la alcaldía de Arkhangelsk presentó un reclamo ante Sutyagin en el Tribunal de Distrito de Solombalsky, en el cual se le exigió demoler una construcción no autorizada. Por decisión del tribunal, Sutyagin debía demoler el edificio a su costa. Sin embargo, el empresario se negó a cumplir con la decisión del tribunal. Como resultado, se decidió demoler la casa a expensas del presupuesto federal, que el deudor deberá reembolsar. Tras la demolición, el edificio sufrió un incendio que lo redujo a cenizas, terminando así para siempre con el sueño de Sutyagin.